Skip to main content

Full text of "Very well : comedia en un acto, en verso"

See other formats


11846 





16 



^\ 



■7^ 



*EL TEATRO. 



DE OBRAS DRAMÁTICAS Y LÍRICAS. 



luir w^Ziii, 



COMEDIA EN UN ACTO Y EN VERSO. 



K hu\un\u )>l 



MADRID: 

OFICINAS: PEZ, 40, 2. 

1870. 



i 



~-„t 



CATALOGO 

D LAS OBRAS DRAMÁTICAS Y LÍRICAS DE LA GALERÍA 
EL TEATRO. ^ 



Al cabo de los a&os mil... 

Amor de antesala. 

Abelardo y Eloísa. 

Abnegación y nobleza. 

Angela. 

Afeólos dc odio y amor. 

Arcanos del alma, 

Amar después de la muerte. 

Al mejor «azador... 

Achaque quieren las cosas. 

Amor es sueño. 

A caza do cuervos. 

A caza de bercncias. 

Amor, poder y pelucas. 

Amar por señas. 

A falta de pan... 

Artículo por artículo. 

Aventuras imperiales. 

Achaques matrimoniales. 

Andarse por las ramas. 

A pan j agua. 

Al África. 

Bonito viaje. 

Roadicca, drama heroico. 

Batalla de reinas. 

Berta la ílaraenca. 

Barómetro conyugal. 

Bienes mal adquiridos. 

Bien vengas mal si vienes solo. 

Bondades v desventuras. 

»:orregir al que yerra. 

Cañizares y üueyara. 

Cosas suyas. 

Calamidades. 

Como dos gotas de agua. 

Cuatro agravios y ninguno. 

iComo se empeñe un maridol 

Con razón y sin razón. 

Cómo se rompen palabras. 

Conspirar con buena suerte. 

Chismes, parientes y amigos. 

Con el diablo á cuchilladas. 

Costumbres política». 

Contrastes. 

Catilina. 

Carlos IX y los Hugonotes. 

Carnioli. 

Candidlto. 

Caprichos del corazón. 

Con canas r poUeando. 

Culpa y castigo. 

Crisis matrimonial. 

Cristól)al Colon. 

Corregir al que yerra. 

Clenientina. 

Con la música á otra partí. 

uara y cruz. 

Dos sol>rinos contra nn tío. 

n. Primo Segundo y Ouinto. 

Deudas de la conciencia. 

1)00 Sancho el Bravo. 

non Bernardo de Cabrera. 

Dos artistas. 

Diana de San Román. 

0. Tomás. 

De audaces es 1n fortuna. 

HoB hijos sin padre. 

l")oiííl«> nif oos se oH'nsa,.. 

I). .losé. Pope y l'op'lo- 

nos mirlos Illancos. 

Deudas do la honr 

De la manoá la boca. 

Doble emboscad'i. 

FI amor y la moda. 

üstá loca! 



En mangas de camisa. 

El que no cae... resbala. 

El niño perdido. 

El querer y el rascar... 

El hombre negro. 

El fin de la novela. 

El filántropo. 

El hijo de tres padres. 

El último vals de Weber. 

El hoQgo y el miriñaque. 

¡Es una malva! 

Echar por el atajo. 

Kl clavo de los maridos. 

El onceno no estorbar. 

El anillo del Rey. 

£1 caballero feudal. 

lEs un ángel! 

El 5 de agosto. 

El escondido y la tapada. 

El licenciad» Vidriera. 

lEn crisis! 

El Justicia de Aragón. 

El Monarca y el Judio. 

El rico y el pobre . 

El beso de Judas. 

El aima del Rey García. 

El afán de tener novio. 

El juicio público. 

El sitio de Sebastopol. 

El todo por el todo. 

El gitano, ó el hijo de las Alpu 

jarras. 
El que las da las toma. 
El camino de presidio. 
El honor y el dinero. 
El payaso. 

Este cuarto se alquila. 
Esposa y mártir. 
El pan de cada dia. 
El mestizo. 

El diablo en Amberes. 
El ciego. 

El protegido de las nubes 
El marqués y el marquesito. 
El reloj de San Plácido. 
El bello ideal. 
El castigo de una falta. 
El estandarte español en las eos 

tas africanas. 
El conde de Montecristo. 
Elena, ó hermana y rival. 
Esperanza. 

El grito de la conciencia. 
jEl autor! jEl autor! 
El enomigo en rasa. 
El último pichón. 
El literato por fuerza. 
El alma en un hilo. 
El alcalde de Pedroñeras. 
Egoísmo v honradez. 
El honor de la familia. 
El hijo del ahorcado. 
El dinero. 
El jorobado. 
El Diablo. 
El Arte de ser feliz. 
El que no la corre antes... 
El loco por fuerza. 
El soplo del diablo. 
El pastelero de Piiris. 
Furor parlamentario. 
Faltas iuvenUc';. 
Francisco Pizarro. 
Fé en Dios. 
Gaspar. Melchor yEaJtasar, óe 



ahijado de todo el mund 

r.í'uio y fignra. 

Historia china. 

Hacer cuenta sin la huésp 

Herencia de lágrimas. 

Instintos de Alarcon. 

Indicios vehementes. 

Isabel de Mediéis. 

Ilusiones de la vida. 

impertecciones. 

lulrigas de tocador. 

Ilusiones de la vida. 

Jaime el Barbudo. 

Juan Sin Tierra 

Juan sin Pena 

Jorge el artesano. 

Juan Diente. 

Los nerviosos. 

Los aniauíes de Chincl on 

Lomejor delosdados. . , 

Los dos sargentos españoll 

Los dos inseparaliks. 

La pesadilla de un casero 

La hija del rey Rcuo. 

Los extremos. 

Los dedos huéspedes. 

Los éxtasis. 

La posdata de una carta. 

La mosquita muerta. 

La hidrofobia. 

La cuenta del zapatero* 

Los quid pro quos. 

La Torre de Lóndre». 

Los amantes de Teruel. 

La verdad en el espejo. 

La banda de la Condesa. 

La esposa de Sancho el Br,í 

La boda de Quevedo. 

La Creación y el Diluvio 

La gloria del arte. 

La Gitanilla de Madrid 

La Madre de San Feniaud 

Las flores de Don Juan. 

Las aparencias. 

Las guerras civiles. 

I-ecciones deamor. 

Los maridos. 

La lápida mortuoria. 

La bolsa y el bolsillo. 

La libertad deFlorcntiu. 

La Arcbiduquesita. 

La escuela de los amigos. 

La escuela de los perdidot 

La escala del poder. 

Las cuatro estaciones. 

La Providencia. 

Los tres banqueros. 

Las huérfanas de la Carid 

La ninfa Iris. 

La dicha en el bien ajeno. , 

La mujer del pueblo. 

Las bodas de Caniarho. 

La cruz del misterio. 

Los pobres de Madrid. 

La planta exótica. 

Las mujeres. 

La unión en África. 

Las dos Reinas. 

La piedra íilosofaí. 

La corona de Castllf» lalcg» 

La calle de la Montera 

Los recados de los padres. 

Los infieles. 

Los moros del Rifí. 



r- 



VERY WELL 

Escrita sobre Uhonneur est satisfait. 



DüMAS. 



JLiSRERlAOECliilSTAj 
lcAHñETAS3r|AADRIEr 



Digitized by the Internet Archive 
in2013 



http://archive.org/details/verywellcomediae26510hurt 



r 

VERY V^^ELL. 



COMEDIA EN UN ACTO, EN VERSO, 



D. ANTONIO BÜRTADO. 



Representada por primera vez en el Teatro Español el dia 24 
de Enero de 18?0. 



MADRID' 

íMPiUÍ.NTA \)K JOSÉ RODRIGLEI, caí. vahío, i8. 
1870. 



PRRSONAJES. 



ACTORES. 



DELFINA D.* Elis\ Boldun. 

MARIETA Pía Navarro. 

>íO0ÑA pía Emilia Dansam. 

JUANITA Matilde Guerra. 

SIR EDWARDO Sr. Catalina (D. M.). 

ARTURO Casañer. 

JHON Fernandez (D. M.). 

DON CLETO Pastrana. 

LUIS Martínez. 



La escena en la fonda de París. 



Bsta obra es propiedad de su autor; y nadie podrá, sin su per- 
miso, reimprimirla ni representarla en España j sus posesiones 
(le Ultramar, ni en los paises con quienes haya celebrados ó se ce- 
lebren en adelante tratados internacionales de propiedad literaria 

El aulor se reserva el drecbo de tradueccion. 

Los comisionados de las Galerías Dramáticas y Líricas de los 
Sres. Gullon é Hidalgo, son los exclusivos encargados del cobro de 
los derechos de representación y de la venta de ejemplares. 

Quaia hecho el depósito que marca la ley. 



/ . ¿Ptfí^, 



ACTO ÚNICO, 




Salón de paso en la Fonda de París; puerta de una ha> 
bitacion, señalada con el número 7, á la izquierda; 
á la derecha, los números 5 y 6; el primero en pri- 
mer término, y el otro en segundo. En el fondo se 
descubre el nacimiento de la escalera. 



ESCENA PRIMERA. 

LUIS, después ARTURO. 

Luis. (Como escuchando á la puerta del número 7.) 

No oye usted? (Llama estrepitosamente.) 

(Dentro.) Basta, zoquete. 

Que el coche aguarda. 

Está bien. 

Mire usted que sale el tren 

á punto de dar las siete. 
Art. Que den!... ¿qué me importa á mí? 
Lhis. Ni á mí me importa tampoco; 

mas si se retrasa un poco 

se expone á quedarse aquí. 

Art. (Saliendo.) 

Vaya un gritar, ¡voto a bríos!... 

Si aturdes más que un corneta. 
Luis. ¿Le bajo á usted la maleta?... 
Art. Ya está abajo... Conque... adiós... 



— 6 — 
Luis. Pues que usted lo pase bien. 

ArT. (Volviendo.) 

Ah!... tu propina, bamboche!... 

(Suena ruido de coche.) 

Canario!... 
Luis. Ya se fué el coche!... 

Art. ¿Á que llego tarde al tren?... 
Luis. No lo dije?... ¡Es mucho cuento!... 

Después de tanto trabajo... 
Art. Bah!... tomaré un coche abajo 

y me llevará al momento. 

(Suena la campanilla del número 5.) 

Conque abur. 
Luis. Que vaya bien, 

y hasta la vuelta! 
Art. (Saliendo.) Cou Cristo. V 

Luis. (Viéndole salir.) 

Pues señor, si no anda listo, 
no llega este mozo al tren. 

ESCENA 11. 

J DICHO, JUANITA. 

Juanita, ¿Dónde llaman? 
Luis. En el cinco. 

Juanita. ¡Si esto acaba la paciencia!... 

(Suena la campanilla del número 6.) 

..^Una voz. (Dentro.) El ómnibus de Valencia... 
^''' Juanita. Que avisan! (ÁLuís.) 

y^ Luis. (Saliendo presuroso.) PueS VOy de UU brinCO. 

(Sale por la escalara. ) 

ESCENA III. 



* 



JUANITA, D. CLETO, asomando la cabeza, y luego DONA PÍA, 
desde su cuarto, que es el 6. 

Cleto. No oyes que llamo, hija mia? 
Pía. No ves que estoy impaciente? 
.Juanita. Qué se ofrece? (Á d. cieto.) 
Cleto. Agua cahente. 



JuANiAA. Y usted qué quiere? (Á Doña Pia.) 
Pía. Agua fria. 

Juanita. Al punto. (Saie.) 

ESCENA lY. 



D. CLETO, pía. 



Cleto. 



Pía. 



Cleto. 



Pía. 



Cleto. 



Pía. 
Cleto. 



Pía. 

Cleto. 

PlA. 



(Con afectado cariño.) MÍ dulce amOF, 

¡qué costumbre más tirana! 

¿Agua fria y de mañana?... 

Sí, mi Cleto, es lo mejor, (con caioi; ) 

No hay cosa que la belleza 

conserve en más lozanía, 

que esto de usar agua fría 

en asuntos de limpieza. 

Con ella, á sesenta años 

bella, Diana llegó, 

y no he de ser menos yo 

con tal sistema de baños. 

No digo que no, hija mía; 

no me opongo; bien está... 

pero escucha: si te da 

un día una pulmonía, 

no digas que imprevisor 

no te advertí... 

Bobería!... 
El uso del agua fria 
da más vida y más vigor. 
Bien, no me opongo, haz tu gusto; 
mas piensa, mi bien amado, 
que el día menos pensado 
vamos á tener un susto. 
Por qué? 

La cosa es sencilla; 
la tal costumbre, en verdad, 
la juzgo en tí necedad 
no siendo ya una chiquilla. 

Tan vieja soy? (incomodada.) 

Por mi cuenta, 
para llegar á Diana... 
¿Vas á tacharme de anciana 



— 8 — 



Cleto. 

Pu. 

Cleto. 

Pía. 



Cleto. 



y aun no he cumplido cuarenta? 
Canario!... de gozo brinco; 
¡de más edad te creí!... 

¿De más edad? (indignada.) 

Sí, hija, sí, 
te daba cincuenta y cinco. 
Cincuenta y cinco!... ¡qué horror!... 
cincuenta y cinco!... ¡me luzco! 

(Con despecho.) 

Ay, Cleto, de eso deduzco 
que ya no te inspiro amor!... 

¿Cómo que no, vida mía?... (Calmándola. 

Siempre eres tú el aliciente... 



KSCKNA V, 



DICHOS, JUANITA, con dos jarros. 



Juanita. Aquí está el agua caliente, 

(Á Pia.) y aquí tiene usted la iría. 
Bien, gracias; llévala allí, 
á mi cuarto, ya te sigo> 

(Juana entra y sale.) , 

(Ap., celosa.) 

¿Ves si es verdad lo que digo? 
Ves, Cleto, si huyes de mi? 
Hija, me voy á lavar!... 
Si esto es decir que te harto!... 

(Con coquetería celosa.) 

¿tal estoy que ya en mi cuarto 

ni aun te quieres afeitar?... 

Oh!... qué aprensión!... alma mia!... 

¿por qué no?... vaya una queja!... 

(Ap.) (Señor!., ¿quién me unió á esta vieja? 

¿Dónde está esa pulmonía? ..) 

Ah, vienes? (Con amor.) 

Pues no he de ir? 
anda y verás si te quiero, 
que he de ser tu camarero 
y he de ayudarte á vestir. 
¡Pasan de un modo las horas 



Cleto. 



Pía. 



Í^LETO 

Pl\. 



Cleto. 



Pu. 
Cleto. 



— 9 ~ 
cuando á tu lado me encuentro!... 

Pía. (Con ternura.) 

De veras? .. (Mirando ) Pues vente dentro, 
que suben unas señoras. 

ClETO. (Yendo á la escalera.) 

Unas señoras? (Ap.) (Qué gozo!... 
(Desesperado.) Y estar á esta vieja unido!...) 

Pía. (Tomándole del brazo. ) 

Vamos pues, señor marido!... 

CleTO. (Ap. con despecho.) 

(Huy! ¡Qué arpía!) 
Pía. (Gozosa.) ¡Ay, qué buen mozo! 



.^' 



ESCENA VI. 

JUANITA, una SEÑORA que cruza por fuera y un CABALLERO 

^. '-^ que atraviesa en dirección opuesta. 

Señora. (Llamando.) Juanita! 
Juanita. Allá voy, señora... 

Gab. ¿No ha llegado ese barbero? 
Juanitx. Está en el cuarto primero. 
Señora. Que venga la peinadora. 

(Juanita sale presurosa; pero se detiene á la entrada do 
"—*.«»«. Delfina y Marieta.) 



DBCFINA, MARIETA, 
, / LUIS c 



ESCENA Vil. 



en trajes elegantes de viaje, JUANITA y 
j , / / LUIS con dos mozos con equipajes. 

DeLF. (Á Marieta.) Estás SCgUra? 

Mar. Tal creo, 

que nadie ha venido en pos. 
Delf. Qué posma!... ¡Gracias á Dios 

que al cabo libre me veo! 
Juanita. (Ap.) (Una señora elegante 

y bonita!... Esto promete.) 
Luis. Juanita, el número siete, 

¿no está vacante? 
Juanita (viramcnte.) Vacante. 

Vistas á la calle tiene, 



40 



./ 





tocador, cuatro balcones, 


•• 


chimenea, tres salones 




con alcobas... 


Delf. 


(interrumpiendo.) Me COnviene. 




Hay más cuartos? 


Luis. 


Muchos más. 


Delf. 


Bonitos? 


Luis. 


De varios modos. 


Delf. 


Pues bien, me quedo con todos. 




Y con más si hay algo más. 




Hay buhardillas? 


Luis. 


Sí por Dios, 




muy anchas, de tomo y lomo. 


Delf. 


Cuántas hay? 


Juanita 


Dos. 


Delf. 


Pues las lomo. 


Mar. 


(Asombrada.) Eh? 


Delf. 


Me quedo con las dos. 




Venga el precio y pago ahora 




por si la duda os asalta. 


Luis. 


Oh! señora, no hace falta! 




(Ap.) (¡Esta es una embajadora!...) 




(Á los mozos.) Entrad los bultos ahí... 




(Entran con Juanita) 


Mar. 


^Ap. á Deifina.) (Señora, tal desatino...) 


Delf. 


(Ap. á Marieta.) (Esto es Cerrarle el camino 




por si nos sigue hasta aquí.) 


Mar. 


Ah!... V Adivinando.) 


Delf. 


Paga al momento, pues, 




el porte del equipaje. 


Mar. 


Muy bien. (Ap.) (Qué caro viaje, 




y qué demonio de inglés! 



ESCENA VIÍÍ. 

DELFINA y LUIS. 

Delf. Conque estamos avenidos?... 
Luis. Corriente, trato acabado. 
Delf. Todo cuarto no alquilado 

corre por mí. 
Luis. Convenidos. 



y\ 



— 11 ^ 

Desde ahora? 
Delf. Desde ahora. 

Luis. y hasta cuándo el trato sello? 
Delf. Si usted no se opone á ello, 

hasta mañana á esta hora. 
Luis. Hasta mañana? Está bien. 

Y si un huésped se va hoy, 

¿quói hago del cuarto? ¿Lo doy? 
Delf. Corre á mi cuenta también. 
Luis. De modo que hoy pone tasa 

á mi libertad? 
Delf. Entera. 

Venga á la fonda quien quiera, 

por hoy no se aloja en casa. 

¿Le acomoda? 
Lris. Me acomoda; 

pero el caso es... 
Delf. (Vivamente.) ¿Qué vacila? 

Si toda se desalquila, 

quedo con la fonda toda. 

Acepta? (Aparece Jhon en la escalera.) 

Luis. (Ap.) (¡Vaya un capricho!...) 

(Alto.) No hay más que hablar, aceptado. 

HON. \ery Well!... (Desaparece por la escalera.) 

Delf (Asustada.) Eh?... 

Luis. (Mirando á todas partes ) ¿Quién ha hablado? 

Delf. ¿Ha Oido usted? (Yendo á Luis con terror.) 

Luis. (Mirando el terror de Delfina.) 

No sé que han dicho. 

Delf. Very well! (Repitiendo la palabra.) 

Luis. Sí, sí; algo así! 

cómo averiguo... 

Delf. (Muy alarmada.) |SegUro! 

(Recordando vivamente.) 

Oh!... y ahora caigo!... mi Arturo 

debe de vivir aquí!... 
Luis. (Vivamente.) Don Arturo de Mendoza? 
Delf. ¡Mi hermano! 
Luis. ¿No es comandante? 

Delf. El mismo!.... 
Luis. Pues há un instante 

que se marchó á Zaragoza. 



- 12 - 

DeLF. (Casi desvanecida.) 

Jesús!... (Sale Marieta.) 

Luis. (Viéndola vacilar.) Venga usted! 

Mar. (Acudiendo presurosa.) Qué eS? 

¿Qué esto?... ¿Por qué se inquieta?... 
Delf. Ay, querida Marieta, 

(Abrazándola con miedo.) 

¡que ya pareció el inglés!... 

ESCENA IX. 

DELFINA, MARIETA, LUIS., 

Mar. Qué dice usted?... 

Delf. Lo que oyes!... 

Mar. y dónde está? 

Delf. (Con desaliento.) No lo sé, 

no lo sé; yo no lo he visto, 

pero ya he sentido aquel... 
Mar. ¡Aquel Very well del diablo 

que nos hace estremecer! 
Dki.f. Justo. 
Luis. Y quién es ese hombre 

que tanto la asusta á usted? 
Delf. Ño sé!... un tábano, una mosca! 

quizá el demonio!... ¡no sé! 

Un hombre que á todas partes 

me sigue desde hace un mes. — 

Nos halló en Alejandría 

yendo al Istmo de Suetz, 

y desde aquel fiero instante 

no ha habido perro más fiel. 

Siempre al lado, ó... siempre en Irentej 

con más gravedad que un juez, 

mirándome atento y fijo 

de la cabeza á los pies, 

impasible, mudo, frió, 

con una frialdad cruel, 

ora en el puente del buque, 

ora en el coche del tren. 
Luis. Y no ha dicho á usted siquiera 

cuatro palabras? 



— i5 — 

Delf. Ni tres. 

¡La estatua de don Gonzalo 
es más animada que él! 
Un mozo que le acompaña 
suele hablarle alguna *vez 
en cifra, por lo conciso, 
y él solo responde... ¡Yes] 
Y sigue siempre mirando 
con una desfachatez!... 
Vamos, se crispan los nervios 
cuando mis ojos lo ven: 
no puedo sufrirlo, vamos, 
me carga! 

Mar. Diablo de inglés!... 

Luis. ¿Por qué no darle esquinazo? 

Delf. Sí, ya es fácil! ¿Qué cree usted? 
¡pues si he intentado más veces 
de zafarme de él!... 

Luis. Y qué?... 

Delf. Y qué?. . . siempre inútilmente! . . 
Sí, sí; facilito es!... 
Hace poco hemos creído 
que estábamos libres! 

Luis. (Con curiosidad.) Eh?... 

Delf. Bajó y descuidóse un poco 

cuando el tren llegó á Aranjuez, 
y aprovechando el descuido 
fuimos á otro coche. 

Luis. Bien. 

Delf. Llegamos á Madrid... 

Luis. Bravo!... 

¡y él sin encontrarlas! 

Delf. Pues! 

Nos bajamos presurosas, 
y entre el bullicio y tropel 
de las gentes que salían, 
y poblaban el anden, 
salimos huyendo el bulto 
corriendo á todo correr, 
y en un coche nos metimos 
en menos de un santiamén. 

Luis. Me alegro!... 





_ i4 - 


Delf. 


Sí, ¡todo inútil! 


Luis. 


Inútil? 


Delf. 


, (Desesperada.) ¡PueS ya 86 Ve! 




¿No oyó usted hace un momento 




su voz aquí? 


Luis. 


Ah! ¿era él? 


Delf. 


Él ó el cri"ádo! es lo mi>mo. 


Luis. 


Vaya un demonio de inglés! 



ESCENA X. 

DICHOS, CLETO, que sale presuroso. 
ClETO. (Hiblando con su mujer.) 

Vuelvo!... 

Delf. Ah! (Dando un grito.) 

Mar. (Asustada.) Jcsus!... 

Luis. ¡Es don Gleto!. 

ClETO. (Ap. pasando delante de todos. ) 

(¡Qué mona es esta mujer!) 
Parece que la he hecho efecto!; 

(Alto saludando.) 

(Estoy á los pies de usted.) 

(Desaparece rápidamente.) 





ESCENA XI. 




DICHOS, menos D, CLETO. 


Delf. 


Jesús!... ¡qué susto me ha dado!... 


Mar. 


•Caramba!... y á mí también: 




el vuelvo que al salir dijo 




me resonó á Very well. 


Luis. 


No tema usted, ese joven 




es muy guapo. 


Mar. 


Ya se ve. 


Luis. 


¡Lástima que esté casado 




con una Matusalén! 


Mar. 


¿Con una vieja? 


Luis. 


Cabal-es. 


Mar. 


(Con lástima.) ¡Lo que puede el interés!... 


Delf. 


¿Conque lo dicho está dicho? 


Luis. 


Señora, no hay que temer, 



— ^5 — 

el inglés no tendrá cuarto, 
pues que la fonda es de usted. 
Delf. Ay!... eso me tranquiliza. 

JhON. Yery WelU (Fuera.) 

Todos. (sorprendidos.) Eil? 
JhON, (Más cerca y acentuado.) /Fí;¿/ ÍVelU 

ESCENA XÍI. 

dichos, D. CLETO, en direecion de su cuarto. 

Cleto. Vuelvo!... 

Delf. (Gritando.) Ah! 

Mar. Jesús! 

Luis. Es don Cleto! 

Cleto. (PasaHdo por delante.) 

Señora!... á los pies de usted! 

(Ap.) (¡Parece que la he hecho efecto! 

qué mona es esta mujer!) 

ESGEiNA Xlll. 

DICHOS, menos D. CLETO. 

Delf. Jesús, qué susto me ha dado! 
Mar. Caramba, y á mí también; 

¿pero qué miro?... ¡El criado!... 

Delf. (Huyendo.) 

Ah!... corramos!.... (Entran en su cuarto.) 
JhON. (En lo alto de la escalera.) Yery well. 

ESCENA XIV. 

LUIS, JHON, con dos baúles de mano y paraguas. 



Luis. 


Quiere usted algo, buen hombre? 


Jhon. 


(impasible poniendo las maletas junto al cuarto de 




ü. Cleto.) 




Very well! 


Luis. 


Perdone usted. 




Lo tengo ocupado todo. 




y no hay cuarto, ¿está usted? 


Jhon. 


(Mirando fríamente á todas partes.) YeS. 



Ll'is. Que aquí no puede alojarse... 

(Gritando como si hablara con un sordo.) 

¿no me entiende? 
Jhon. Yery well. 

Luis. Pues bien, tome usted los sacos 

y busque otra fonda. 
Jhon. (sin moverse.) Yes. 

Llis. (Ap.) (¡Canario, qué hombre más bruto!...) 

(Cargado y procurando tirar los sacos.) 

Vamos, fuera de aquí! 

Jhon. (Mirándolo fijamente y en faz de darle un trompis.) 

Eh?... 

Luis. (Ap. retirándose.) 

(Diablo!... ¡Si me larga un trompis, 
me va á volver del revés.) 

("Viendo á Sir Edward.) 

Ah, vamos, este es el amo!... 
veré si puedo con él!... (Le saluda.) 
Oh, milor!... muy bien venido!... 

SlR Ed. (Mirándole atento y fríamente ) Grrasias!.. . 

Luis. (Ap.) (Este habla muy bien.) 

ESCENA XV. 

SlR EDWARDO, JHON, LUIS. 

Cuánto lo siento, milor!... 
Ah, milor, cuánto lo siento!... 
mas no tengo un aposento 
en que alojar á su honor. 
SirEd. Eh!... pien!... mucho pien... ¡departe!... 

(Despidiéndolo.) 

Luis. (Alto.) Es que alojarle no puedo. 
SlR Ed. Si poder; yo mi estar quedo 

mucho pien en tora parte. 
Luis. No digo que no, milor; 

pero por más que lo sienta.. 
SlR Ed. Non parlar de sentimienta, 

é calle mucho, sinior. 
Luis. ¡Si es que está todo ocupado!... 
Sir En. Toro?... 

Luis. (Remedándole.) TOfO. 



SirEd. Mucho pien; 

mi quedar aquí tampien 

con Jhon! 
Luis. ¿Con Jhon? 

SiR Ed. Mi crriado. 

Lijis. Mas si no es posible! 
SirEd. Oh!... sí. 

Luis, Idos á otra fonda. 
SirEd. Oh!... no... 

Luis. Y dónde os alojo yo? 
SiR Ed. Aquí; mí estar píen aquí. 
Luis. Pues! ¡al paso de la gente!... 
SiR Ed. Ser mucha cosa sencilla!... 

Jhon!... 
Jhon. Milor. 

SiR Ed. Dona una silla: 

(Se sienta mirando al número 6.) 

mí estar confeníentamente. 
Luis. (Cargado.) (Esto de quicio me saca!...) 

(Alto.) Si no hay cama! 
SiR Ed. ¿É para qué? 

Mi Jhon se adorme de pie, 

é mí dormo en la futaca. 
Llis. ¿En la butaca, milor? 
SiR Ed. En la futaca, estar dicho. 
Luis. (Ap.) (Canario! ¡vaya un caprichi 

qué le ha dado á este señor!,..) 

(Alto ) Pero el sitio... 
SiR Ed. Es un tesorrc 

é por él... pues mi contenta, 

mí pagará diariamenta 

dos lifras inglesas de orro. 
Luí.-. Ah, si usted lo paga así... 

SirEd. Paco. (Saca dos monedas de oro.) 

Luis. Venga.— Fery well!... 

\ (Ahora, avéngase con él 
esa dama que está ahí. 
Fué la condición precisa 
no dar un cuarto al milor: 
si él me paga un corredor, 
¿qué hacer?... Esta es otra misa!) 



2 



— d8 - 

ESCENA XVI. 

SIR EDWARDO y JHON. 



SlR Ed. 


Jhon! 


Jho?(. 


Milor. 


SiR Ed. 


¿Está aquí, pues? 


Jhon. 


Yes. 


SiR Ed. 


¡Linda señorrita! (Pausa.) 




Jhon! 


Jhoin. 


Milor. 


SiR Ed. 


Mucho bonita! 




mucho bonita, Jhon! 


Jho?(. 


Yes] (Pausa.) 


SiR Ed. 


¿Tú has mirado de vmir? 


Jhoin. 


Yes. (Pausa.) 


SirEd. 


Jhon? 


Jhon. 


Milor. 


SiR Ed. 


Soy contento: 




quero aquí toro momento 




jasta vierla de sahr. 




Ella, Jhon, ser mi embeleso 




en cara vez que la miro!... 




Ah, Jhon!... (Suspirando.) 


Jhon. 


Milor!... 


SiR Ed. 


Yo suspiro. 




é querro dar mucho beso. 


Jhon. 


Very well! 


SiR Ed. 


(Dirigiendo besos á la puerta de Doña Pia.) 




Uno!... dos!... tres!... 




lleva tú la conta certa. 




(Sigue tirando besos y Jhon cuenta por los dedos, 




Levantándose vivamente.) 




Jhon! 


Jhon. 


Milor. 


SiR Ed. 


(Señalando.) ¡Se aprc la puerta!... 




¡Apierta del toro! 


Jhon, 


(Mirando gravemente.! YeS, 



19 — 



ESCENA XViL 

DICHOS, DOÑA pía, con velo. 

Pía. (Ap.) Jesús!... por todo atropella!... 

¿me tira besos de amor?... 

SirEd. Señorra!... (inclinándose.) 

PlA. (Saludándole con dulzura.) TengO el honOF... 

SirEd. Ah, Jhon!... (Con disgusto.) 

Jhon. ¿Eh, milor? 

SlR Ed. (Con gran calma.) No eS ella. 

Pía. (Ap ) (Me habla? ¡Es un mozo decente!) 
(Alto.) ¿Qué dice usted, caballero? 

SlR Ed. (Con disgusto.) 

No ser usted la que espero. — 
Adiós!... 
Pía. (Saliendo incomodada.) Uf! ¡qué impertinente! 

(Sale por la escalera, y Sir Edwardo queda pensa- 
tivo.) 

ESCENA XYIII. 

DICHOS, D. CLETO, siguiendo á su mujer con la vista. 

Gleto. ÍAp.) ¿Á dónde irá tan de prisa? 

dónde irá tan de mañana? 

Ah!... ya sé, oyó la campana, 

y va diligente á misa.— 

¿Qué harán estos dos aquí? 
Sir Ed. Jhon! 
Jhon. Milor! 

Cleto. (Ap.) (Es un inglés!...) 

SlR Ed. Esa es una vieca! 
Jhon. Yes. 

Sir Ed. No estar contento de tí. 

(Se vuelve de espaldas y mira al número 7.) 

Cleto. Pues señor estaré alerta 

por ver si aquella persona!... 

¡Es muy bonita!... muy mona! 

¿Qué hará este inglés á esa puerta?... 

SlR Ed. ¿Habla usted conmigo? (Se vuelve vivamente.). 



- 20 - 

GleTO, (Retrocediendo asustada.) Eh?...No!.,, 
SlR Ed. (Oyendo á él gravemente.) 

Ya tiengo el spleen funesto!... 

CletO. Eh?... (Retrocedienrlo.) 

SiR Ed. (Crispando los puños ) ¡Tíengo el spléenl 
Cleto. ¿Qué es esto?... 

SiR Ed. (En faz de boxear.) MÍ quBFer romperle... 

LLETO. (Entra precipitadamente en sa cuarto y cierra.) Olí! 

ESCENA XYJl!. 

DICHOS, MARIETA y DELFINA. 

Mar. Jesús, señora. ¡El inglés! 

DeLF. ¿Él aquí?... (Desesperada.) 

Mar. Siempre en la huella! 

DeLF. (Resuelta ) Déjame con él!... (Se va Marieta.) 

SlR Ed. (Viéndola.) Ah! ¡es ella! 

Jhon! 
Jhon. Milor! 

SiR Ed. (Gozoso.) ¡Es ella! 
Jhon. Yes. 

DeLF. Caballero!... (fon resolución é impaciencia.) 

SiR Ed. (á Jhon.) (Ah! ¡me ha hablado!...) 

Señorríta.. (A jhon.) Sal de aquí. (Saie .ihon.' 

ESCENA XIX. 



DELF1NA, SlR EDWARDO. 

SlR Ed. Ah, gracias!... hablarme á mí!... 

grracías!... ¡Estar mucho honrado! 
Delf. Hace dos meses á tres 

que con ruda obstinación, 

de estación en estación 

me va usted siguiendo. 

SlR Ed. (inclinándose.) YeS. 

Tres meses! que en dulce giro 

ni recordó á mi Inglaterra! 
Delf. Tres meses de eterna guerra! 
SiR Ed. No, tres meses que !a admiro. (Galantemente ) 
Delf. Siendo mi constante espía, 

¡mi sombra! 



SiR Ed. (inclinándose.) Tengo ese honor. 
Delf. Pues bien, tal cosa, señor, 

peca ya en descortesía. 
SiR Ed. Por qué? 
Delf. Tal tenacidad, 

¿no es ofensiva en conciencia? 
SiR Ed. ¡No condene la apariencia! 
Delf. Condeno la realidad. 

Su obstinación, ese empeño ' 

de sujetarme á la red 

de su vista... 
SiR Ed. (con pasión.) Ah! ¡SÍ es usted 

para mitán grato sueño!... 
Delf. ün sueño? 
Sm Ed. Yes. 

Delf. No, manía. 

SiR Ed. Sueño!... sueño encantador!... 

sueño ponito!... ¡de amor!... 

mucho grato y de poesía. 
Delf. ¿Mucho pouito? (Riendo.) 

SlR Ed. (Con pena ) Sí tal, 

y me añige su desden, 

que siento en inglés mu píen 

si en ispaniol haplo mal. 

Delf. (Herida ap.) Eh?... 

SiR Ed. Las faltas de mi boca 

no merecen tal ricor. 
Delf. No es el lenguaje, señor, 

el que mis risas provoca; 

sino el que pretenda aquí 

disculpar su obstinación. 
SiR Ed. Lo siento por la opinión 

que usted aprica de mí. 
Delf. Fuera usted más conveniente, 

y yo no me ofendería. 
SiR Ed. ¡Si usted me permitiría 

de haplarla más fr anquí amenté!... 
Delf. ¿Y si no quisiera oír 

lo que á escuchar me conden a? 
SiR Ed. Oh!... Sintiera mucha pena!... 
Delf. Pues bien, puede usted decir. 

SlR Ed. (inclinándose.) 



-- 22 -^ 





Oh! Grracias!... Soy mucho honrado! 




¡Qué diversidad de tierra!... 




íYo no haplara en Inglaterra 




á no serle presentado! 


Delf. 


Lo cual no impide á mi ver, 




perdone usted que lo diga, 




que un inglés terco persiga 




sin descanso á una mujer. 




¿Á qué obligarla á que hable. 




para que en tono altanero, 




pueda decir: «Caballero, 




me es usted insoportable?» 


SlR Ed. 


Dice usted eso por mí? 


Delf. 


Como guste. 


SiR Ed. 


No mi agrado. 


Delf. 


Pues bien, asunto acabado, 




sobra con lo dicho aquí. 


Sm Ed. 


¡No entender! 


Delf. 


Bien clara he sido. 




Usted me juzga... 


SiR Ed. 


Oh!... tivina!... 


Delf. 


No me ama usted?... 


Sm Ed. 


Me ativina. 


Delf. 


Pues yo á usted no. 


SiR Ed. 


Entendido!... 


Delf. 


Y podré temer aun 




que siga en su obstinación?... 


SiR Ed. 


¿Qué hacer? 


Delf. 


Dejar el salón, 




y partir de aquí. 


Siu Ed. 


Oh!... ¡secun!... 


Delf. 


Cómo? 


SiR Ed. 


Usted queda á su cuarto?... 


Delf. 


Sí, señor!... ¿Qué esperar puedo?... 


SiR Ed. 


Ah! Píen!... Si usted queda, quedo, 




y si usted se parte, parto. 


Delf. 


¡Oh, me irrita su cinismo!... 




pues bien, partiré. 


SiR Ed. 


(inclinándose.) ¡Eu pueu hora!... 


Delf. 


(Llamando.) Marieta! 


Mar. 


Voy, señora. 


SiR Ed. 


(Llamando.) Jhou! 



— 25 - 
Delf. (Exasperada.) ¿Pues DO va á hacer lo mismo? 

ESCENA XX. 

DICHOS, MARIETA, JHON al fondo 



Mar. 


Señora. 


Delf. 


Estoy de viaje, 




sal, busca un coche y partamos. 


SlR Ed. 


Jhon, aquí. 


Jhon. 


Milor. 


SiR Ed. 


Nos famos. 




fusca al punto un carnaje. 


Delf. 


(Ap.) (Dios mió!... ¡Qué obstinación!... 




(Desesperada ) ¡Este inglés es mi maleta!) 




Espera un poco, Marieta. 


SiR Ed. 


Acuarda un momenta, Jhon. 


Delf. . 


(Ap.) (Ciega de cólera estoy!...) 




Y bien ¿qué hacer, caballero? 


SiR Ed. 


Toro me es igual, espero; 




¿queda? quedo; ¿se va? voy. 


Delf. 


¿Conque todo intento es vano 




para que me deje? 


SiR Ed. 


Cierto... 


Delf. 


(Ap.) (Ah!... ¿Qué hacer?) 




(Alto.) Pues bien, le advierto, 




que puede venir mi hermano. 


SiR Ed. 


¿Tiene un hermano?... 


Delf. 


Cruel, 




calavera, pendenciero, 




militar. 


SiR Ed. 


Pien, aquí espero. 




haré de amistad con él. 


Delf. 


(Ap. desesperada.) 




(Nada! ¡Es hombre decidido!... 




¿Qué haré yo. Dios soberano?...) 




(Alto.) 




Ah!... es que al par que á mi hermano' 




aguardo aquí á mi marido. 


SiR Ed. 


Eh? Qué? 


Delf. 


(Ap.) (Yo te haré saltar!) 


SiR Ed. 


¿Casara? (siempre estupefacto.) 



24 



Delf. 



SiR Ed. 
Delf. 
SiR Ed. 
Delf. 
SiR Ed. 

Delf. 



S>R Ed. 
Delf. 



SiR Ed. 

Delf. 

SirEd. 

Delf. 

SiR Ed. 
Delf. 



Se lo prevengo: 
y con seis hijos que tengo 
debe estar para llegar!... 
(Estupefacto.) ¡Usted casara y con hicos! 
¡Con seis!... (Ap.) (Lo mucho no daña.) 

Casara! (Con asombro.) 

¡Pues! 

¡Cosa extraña! (Pausa.) 
(Con calma.) ¡Me gustan á mí los chicos!.. 

(Con despecho ) 

¡Jesús, y qué hombre más soso!... 

¡no me queda más que ver!... 

Casara!... 

(Con intención.) Y debe saber 

que mi marido es celoso. 

Me comprende usted? 

(Con intención fina.) ComprcndO. 

Por cualquier cosa se irrita. 
Si es usted tanto ponita!... 
Intendo, señorra, intendo!... 
Si ahora entrase por ahí, 
y aquí conmigo le viera... 
(Ap.) (Casara!... me desespera!) 

("Viendo salir á D. Cleto.) 

Ah!... justamente!. j. Helo aquí. 



ESCENA XXU 



dichos, d. cleto. 



Cleto. 



Delf. 

(]leto. 

Delf. 

Mar. 
Cleto. 

Mar. 
Delf. 



(Ap.) (Aquí el inglés?... ¡Voto á bríos, 
que siento al mirarle un frío!...) 
¡También ella!... 

(Con exclamación de alegría.) ¡EspOSO mío! 

Eh? 

(Yendo á abrazarle.) 

TÚ aquí!... ¡Gracias á Dios!,.. 
(Abrácela usted...) (Ap. á d. cieto.) 

(Asombrado.) ¿Qué grCSCa 

es esta?... 

(Ap. riendo.) (No cs mal bclon!) 
¿No me abrazas? 



— 25 -~ 

ClETQ. (Abrazándola.) Sí, mi bien. 

(Ap.) (Pues señor, algo se pesca.) 

DeLF. Mi amor! (Abrazándole.) 

Cleto. (Lo mismo.) ¡Mi bien y mi todo! 

' Ap.) (¡Qué salida más dicliosa!...) 
Delf. Esposo!... 
Gleto. ¡Querida esposa!... 

aprieta!... (Ap.) (Estaré beodo?...) 
Delf. Has llegado ahora?... 
Cleto. Ahora. 

Delf. (Ap.) (Sálveme usted!) 
Cleto. (Ap. asustado.) (Eh?... ¿qué lio?.,.] 

Delf. Vamos al cuarto. 
Cleto. (Ap.) (Dios mío!... 

¿qué pretende esta señora?...) 
Mar, Yamos, señor... 
Cleto. Eh?... 

Mar. (Empujándose.) Por Dios, 

vamos al cuarto. 

Cleto. (Dejándose llevar.) (¡Oh fortUUa! 

Pues señor, no hay duda alguna, 
las he flechado á las dos.) 

ESCKNA XXIlí. 

SIR EDAWRDO y JHON, después de una pausa, 

SlR Ed, (Después de una pausa.) 

Jhon! (Saliendo de sn estupor.) 

Jhon. Milor!... 

IR Ed. (Con cierto dolor.) ¡Ya tU vidiste! 

Jhois. Yes. 

SlR Ed. ¡Era él su marito! 

Jhois. Yes! 

SiR Ed. Yesl ¡Le esposo maldito! 

|Ah, Jhon! (Suspirando.) 

Jhon. Milor... 

SirEd. ¡Yo estar triste!... 

Jhois. Very well!,.. 

SirEd. No,—Verywadl... 

Jhon. Yes, very wad. .♦ 

SirEd. (coiiint«ncion.) ¿Somos solos?... 



- 26 — 

JhON. Yes, milor. (Mirando á todos lados.) 

SiR Ed. Trae mis pistolas; 

y al salir... 

JhON. ¡Yery Well!... (Con satisfacción.) 

SlR Ed. (imitando el sonido de un tiro.) ¡Pad! 

¡Tened marito!... Ah, cruel!... 
me da desesperación. 
¡Ah, Jhon! ¡yo estar triste, Jhon, 
voy matarlo! 
Jhon. (Dándole las pistolas.) Yevy well. 

ESCENA XXIV. 

DICHOS, D. CLETO, riendo. 

Cleto. Já!... já!... Chasco encantador!... 

SiR Ed. Jhon! 

Jhon. Milor. 

SiR Ed. Esto me afrenta. 

Jhon. Yes!... 

SiR Ed. (Adelantándose) Siñior, yo pedir cuenta 

de su jubilo, sinior. 
Ci.ETO. (Ap.) (¿Qué querrá este cocodrilo?) 

(Alto.) ¿Qué dice usted? 
SiR Ed. ¿Usted es 

el fehz marito? 

Cleto. (Queriendo burlarse.) YéS. 

SlR Ed. Pues me enfada su jubilo. 
Cleto. Cómo!... ¿usted me va á impedir 
que me ria, pollo en feria?... 

SlR Ed. (Gravemente.) 

usted dice cosa seria, 

y yo quiero á usted batir. 
Cleto. (Asombrado.) Hombro!... 
SlR Ed. Nara de rispingo, 

déme al punto explicasion!... 
Cleto. Canario!... no es ocasión; 

yo se la daré el domingo. 
SiR Ed. El dominga? 
Cleto. Eso, ó más tarde. 

Por hoy no puedo. 

SlR Ed. (Gravemente.) Oh, SÍ, llOy; 



- 27 — 

y si no bate, yo voy 

á decir mucho cobarde, 
Cleto. Hombre! (Ap.) (Y lo dice el maldito 

con una formalidad!) 

(Alto.) ¿Por qué es esto? 
SiR Ed. Es necetad 

que usted sea su marito. 
Cleto. Canario!... ¡buena razón!... 

¿por ser su marido?... 
Sm Ed. Cierto. (Apunta.) 

Cleto. (Asustado.) 

Pues bien; yo rae doy por muerto; 

¿á qué más satisfacción? 
SirEd. Aíi!Jhon!... 
Jhon. Milor... 

SiR Ed. Tú tistigo. 

Jhon, Wery well! 

SlH Ed. (Dándole una pistola.) Bata! 

Cleto. (Rechazándola.) No batO. 

SiR Ed. Marito, riña ó lo mato, 

que usted se burla de migo. 

Cleto. Pero, hombre de Lucifer, 

¡qué gana de andar al morro! 

SlR Ed. (Apuntando con calma.) 

Á una!... á tos!... 

Cleto. (Queriendo huir por el fondo.) 

Favor!... Socorro!... 

esci^:na XXV. 



ncHOS, dona pía. 



Pía. (Acudiendo al inglés. ) 

¿Qué hace usted? "- 

Cleto. (Cayendo en sus brazos.) Ah!... ¡mi mujer!. 
SiR Ed. Eh! ¿su muguer?... ¡Luego eres!... 

(Bajando la pistola.) 

Ah, perdone que me asombre! 

{Á Doña Pia.) 

¿Vos ser muguer de este hombre? 

(Á D. Cleto.) 

¿y usted tener ros mugueres?... 



— 28 



Pía. 


(Escandalizada.) 




¿Qué dice esie hombre de Dios?... 




¿Cómo dos mujeres? 


SiR Ed. 


Pues. — 




Una en esa cuarta... 




(Señala al cuarto de Delfina.) 


Jhon. 


Yes. 


SiR Ed, 


Y usted la numera ros. 


Pu. 


i Jesús, qué horrible secreto!.. 




¡Tú bigamo!... (Á cieío.i 


Cleto. 


(Asustado ) Quiá... no... cesa!... 


Pía. 


Cleto, ¿qué mujer es esa? 




(Amenazándole.) 




¿qué mujer es esa, Cleto? 


Cleto. 


Eh!... qué sé yo?... (Cardado.) 


SiR Ed. 


(Con gran calma.) Oh!... pOCO Ú pOCO 




usted aquí la dio abraso... 


Pía. 


(Mirando celosa á Cleto,) 




Un abrazo? 


Cleto. 


No hagas caso, 




es que este inglés está loco. 


Sm Ed. 


(Apuntando.) 




Usted niega de abrasar?... 




¿usted niegar lo que vi?... 


Cleto. 


(Escondiéndose tras su mujer.) 




iHombre, quite usted de ahí! 


SiR Ed. 


(Sigue apuntando ) 




¿Niega usted? 


Cleto. 


¿Qué he de negar? 


Pía. 


(irritada ) ¿Abrazaste á esa mujer?... 


Cleto. 


Sí... ¡lo pidió por favor!... 


Pía. 


(Fuera de si.) 




Jesús!... tire usted, señor. 




tire usted. 


SiR Ed. 


(Apuntando.) Dc grran plaser!... 


Cleto. 


Hombre!... ¡qué barbaridad! 


Pía. 


¡Faltarme á mi de ese modo!... 


Cleto. 


Ah!... no, no; lo sabrás todo; 




voy á decir la verdad. 


SiR Ed. 


Haple. 


Cleto. 


Por romper la red 




en que vive á usted sujeta, 



SlH Ed 
Gleto 



SiR Ed. 



Cleto. 



- 59 ■-- 

esa joven indiscreta... 
¿Se fingió muguer de usted? 
Un abrazo me pidió 
por ñivor; yo se lo di... 
¿Qué hubiera usted hecho? 

Oh, sí; 
tampien se lo dára yo. 
Ardid propio de mujer 
para salir de un apuro. 
SiR Ed. Ah, si!... ya está usted securo, 
y puere al cuarta volver. 

Pía. (En son de amenaza.) 

Sí, SÍ, entra en tu aposento, 
ya verás lo que te pasa! 

(Ap. , indignada.) 

(¡Apenas salí de casa, 
y me la pegó al momento!) 
Cleto. Vas á armar jarana? (Receloso.) 

Pía. (Reprimiendo .su iia.) ¡Pues!... 

ya explicarás este lio. 
¡Entra delante!... 

Cí.ETO. (Con la resignación del mártir.) ¡Ah, DlOS mÍo! 

¡Esta es peor que el inglés!... 

(Entran en el número 6, y aparecen en el fondo Ar- 
turo y Luis, que señalan á Sir Edwardo.) 

ESCENA XXVI. 

DICHOS, y en seguida ARTURO en el fondo. 



SirEd. 


Jhon!... 


Jho^. 


Milor!... 


Sir Ed. 


(Dándole las pistolas.) No era marído! 


Jhon. 


Very well. (Las coloca en su sitio.) 


Sir Ed. 


¡Toro era negro!... 


Art. 


(Entrando.) PuGs scfior, mucho me alegro 




de que el tren haya salido! 




(Á Luis señalcindo.) Y CS, CS CStC? 


Luis. 


Sí, SÍ señor 


Art. 


Y ella? 


Luis. 


En el número siete. 




Por Dios! no haga usted.,. 



— 30 ~ 

Art. (Tranquilizándole.) No, Vete, 

déjame con él!... 

(Váse Luis, y entra en escena.) 

ESCENA XXVií. 

DlCHOSj ARTURO. 

Art. (Saludando.) MilOP... 

SirEd. (Devolviendo.) All, SÍnÍOr! 

Art. Tengo im placer 

en verle! 
SirEd. ¡Es mucho galano!... 

¿á qué honor?... 
Art. Soy el hermano, 

hermano de esa mujer... (Señala ai número i .] 
SirEd. (indinándose.) Ah, süiíor! 
Art. Sé cuanto ha hecho, 

y vengo á saber aquí, 

si usted para obrar así 

tiene acaso algún derecho. 
SiR Ed. Derecho?... No, no sinior, 

amor!... yo la amo constante. 
Art. No es razón esa bastante 

para lastimar su honor!... 
SirEd. Oh!... ¡perdón si mal me explico!... 

Ser mi intensión mucho sano: 

la adorro, aspirro á su mano, 

soy lord, soy joven, soy rico.. 

Veinte mil lifras de renta 

y tres palacios poseo: 

toro es suyo!... La deseo ♦ 

y la piro eu casamienta. 

Soy católico, irlandés, 

tener igual religión... 

usted quiere prueba? Jhon! 

JhON. (inclinándose.) Mílor. 

SiR Ed. ¿Digo certo? 

Jhon. (inclinándose.) YcS. 

Art. (Ap.) (Diablo!... Pues no es mamarracho 
ni da muestras de locura, 
tiene bizarra figura 



— 31 - 

y parece un buen muchacho!... 

Mas con tal persecución 

tanto está dando que hablar!...) 

(Queda pensativo.) 

SiR Ed. Sinior!... ¿Qué puedo esperar? 

¡Sepárate afuera, Jhon. (jhon sale.) 
Art. Ella ama á usted? 
SiR Ed. Non saber! 

Art. Cómo! Y sin saber pretende... 

¿Pues no ve usted que así ofende 

el honor de una mujer? 
SiR Ed. Cómo? 
Art. ¡Siempre tras su huella!... 

¡produciéndola sonrojos!... 
SiR Ed. Castos han sido mis ojos 

cuando se han pegado á ella!... 
Art. Sí, mas su conducta rara 

es semillero fecundo 

de malicia!... El mundo... 
SiR Ed. El mundo 

á mí no importarme nara... 
Art. Si ella no quiere aceptar 

su proposición cortés, 

entonces, señor inglés, 

á mí me puede importar. 
SiR Ed. Cómo? 

Art. Es justo mi derecho. 

SiR Ed. ¿Me propone un duelo? 
Art. Oh! sí, 

que tan solo podrá así 

quedar mi honor satisfecho. 
SiR Ed. Yes!... Yes!... la boca me sella, 

pues impertinente he siró!... 

perdone si me retiro 

mientras consulta con ella. 
Art. Bien, gracias. 
SiR Ed. (Saludando.) Teugo el honor... 
Art. Caballero!... 
Su. Ed. (inclinándose.) Á SU Orden quedo... 

(Entra en su cuarto.) 

Art. (Viéndole.) No hadado muestras de miedo: 
canario! es guapo este lor! 



- 52 



ESCENA XXVII. 

ARTURO, en seg-uid* DELFI?(A. 
Art. (Llamaado.) 

Delfina. 
Delf. Es su voz!... (saie.) Mi Arturo! 

¿No te fuiste? (Abrazándose.) 

Art. Sí, mi bien, 

Llegué con retraso al tren, 

y me alegro por tu apuro. 
Delf. Jesús!... ¿Ya lo sabes? (Riendo ) 
Art. Sí, 

que abajo me lo han contado. 
Dele. Ay, qué inglés más porfiado! 
Atr. Lo sé: está loco por tí. 
Delf. Amante más pegajoso!... 
Art. Pero tú lo quieres? 
Dele. (Riendo.) Yo?... 

¿Qué he de quererle? Yo no. 
Art. Es que quiere ser tu esposo! 
Delf. ¿Mi esposo? 
Art. Sí. 

Delf. (Lanzando una carcajada.) JeSUCTÍSto!.. . 

Art. ¿Te burlas? Pues no es un sapo! 

Delf. No... ¡No es feo! fCon naturalidad.) 

Art. Quiá!... ¡Muy guapo! 

Delf. Lo conoces tú? 

Art. Lo he visto. 

Delf. Y te ha hablado? 

Art. y te pidió... 

Delf. Me pidió? (Riendo.) ¡Vaya una prisa!... 

Art. ¿Te burlas de él? 

Delf. Me da risa!... 

Art. Entonces no le amas? 

Delf. No. 

Art. No quieres ser su mujer?... 

Delf. (Riendo.) ¿Quiá, no! ¡Vaya un pensamiento! 

Art. Es tan rico!... (Pansa.) Pues lo siento, 

pero en fin ¿qué se ha de hacer?,.. 

Voy á buscar á un amigo 



— 53 - 
y vuelvo al punto. 

DelF. (Con extrañeza.) ¿Te vaS? 

Art. Por seis minutos no más, 

soy al momento contigo. (Sale por el fondo.) 

ESCENA XX VIH. 

DELFIISA, en seguida SIR EDWARDO- 

Dklf. Pues me gusta la salida!... 

Se va y me deja!... 
SiR Ed. (Saliendo.) Oh!... Portento! 

DeLF. Jesús!... ¡Mi mosca! (Queriendo retirarse.) 

SiR Ed. (Suplicante.) ¡Un momeuto! 

Dklf. Perdone usted!... (Saludando.) 
SiR Ed. (Con ternura.) ¡No sea huida! 

La causo tanta terror?... 
Delf. Ah, si es usted mi tirano! 
SiR Ed. ¿No la ha dicho á usted lo hermano 

que estoy ardiente de amor?... 

Delf. Sí, señor. (Bajando la cabeza con rubor.) 

SiR Ed. y hase merced 

de darme su mano? 

Delf. (Confusa.) Oh!... 

SlR Ed. (Con pena.) 

Comprendo!... ha dicho que no, 
no es vertat? 

Delf. (Avergonzada, en ademan de retirarse.) 

Perdone usted. 

SlR Ed. ([)on dolor profundo.) 

Ha dicho que no? 
Delf. (Confusa.) Lo sieuto, 

pero... 
SlR Ed. Usted matar mi gozo! ' 

Delf. (Ap ) (Y es el caso que es buen mozo!...) 

Pero... 
SlR Ed. (Suplicante.) Perdou!... Un momento. 
Delf. Qué tiene usted que decir?... 
SlR Ed. Nara!... ya nara... Estoy loco! 

voy á partir dentro poco, 

y debo á usted dispidir. 

Perdón si rudo y soez 

3 



— 54 - 

por seguirla la di ultraje: 
hoy parto para un viaje 
del que no vuelvo más vez. 

Delf. ¿Tan lejos, señor, se va?... 

SiR Ed. Mucho léeos!... grran profundo!, 
para cumplir con el mundo 
su hermano me matará. 

Delf. Ah!... comprendo. ÍVivamenie.) 

SiR El). Wery well. 

Delf. Un duelo!... (Aterrada.) 

SiR El). Sí, exactamenta; 

mas yo juro por mi cuenta 
de no tirar sobre él!... 

Delf. Imposible!... yo no puedo 
consentir.. . 

SiK Ed. Toro es en vano; 

yo haré matarme á su hermano, 
que al morir no tengo miedo. 

Delf. (Espantada.) ^ 

Usted me hará la merced... 

SiR Ed. De qué? 

Delf. ¡Yo estoy aturdida! 

¡exponer los dos la vida!... 

SiR Ed. ¿Qué es la vida sin usted? 

Yo, entre las brumas nacido, 
yo, entre las nieblas criado, 
sólo en la vida he pensado 
cuando á usted la he conocido. 
Yo he vivido girasol 
pendiente de su mirara: 
la vida no importa nara, 
si falta la luz del sol. 

Delf. Ah, por Dios... 

SiR Ed. De su desden 

me mata el soplo letal. 

Delf. (Ap.) (Pobre!... lo dice muy mal, 
¡pero lo siente tan bien!...) 

SiR Ed. Quiere usted darme un favor?... 

Def.f. Bien, sí; hable usted. 

Siu Ed. Yo suplico 

que aceple de mi... ¡soy rico!... 
un remembro de mi amor 



— 35 — 

Delf. Cuál es? 

Sm Ed. (Saca un papel.) Este pHego aquí 

contiene mi testamenta; 

yo en él la cedo mi renta 

por el bien que recibí. 
Delf. Qué bien de mí ha recibido?... 
SiR Ed. ¿Es poco haberla mirado?... 

¡Los tres meses que he pasado 

son tres meses que he vivido!... 
Delf. Ah!... imposible!... 

SlR Ed. (Con desaliento.) ¡OtrO TÍgOr!... 

¡Con un muerto tanta esquiva!... 

Delf. (Enternecía.) 

Oh, no, si quiero que viva! 

¡Si usted merece mi amor!... 
SiR Ed. Ah! ¿sí?... me otorga su mano?... 
Delcx. ¿Pues no?... sí, tómela usted!... 
SiR Ed. Oh!... gozo!... (Besándola.) linda merced!. 




ESCENA. XXX. 



DICHOS, ARTURO. " 

Art. (Dejando su caja d« pistolas.) 

Bravo!... ¡me alegro!... 

Delf. (Cayendo en sus brazos.) Av, hermaUO! 

¡qué inglés y qué corazón!... 
Art. ¿Le quieres ya?... 
Delf. (Con entusiasmo.) Sí, le quiero. 
Art. Pues es de usted, caballero; 

yo les doy mi bendición. (Los une.) 



ESCENA XXXI. 



DICHOS, MARIETA, JHON, por el fondo. 
Mar. (Con asombro.) 

¿Qué es esto? ¿Se une con él?... 
Delf. ¡Para siempre, Marieta! 
SirEd. Jhon!... 
jHON. Milor!... 



- 56 - 

SiR Ed. ¡Sorte completa! 

¡ya ser feliz! 
JHON. ¡¡Wehy wellü 

(Cae el telón.) 



FIN